Tipos de realidad y líneas temporales

En este artículo exploramos qué son las realidades y líneas temporales, cómo coexisten múltiples universos y posibilidades a la vez, y de qué manera tu conciencia puede moverse entre ellos para crear una vida más coherente con tu alma. Las realidades y líneas temporales no son solo teoría, sino una forma de comprender por qué tu experiencia cambia cuando cambias tu frecuencia interior.

El concepto de multiverso se ha usado en cosmología, física, astronomía, filosofía, psicología transpersonal y también en la ficción, especialmente en la ciencia ficción y la fantasía. El multiverso comprende todo lo que existe físicamente: la totalidad del espacio y del tiempo, todas las formas de materia, energía y movimiento, y las leyes físicas y constantes que las gobiernan.

Cuando hablamos de realidades y líneas temporales, hablamos de la posibilidad de que existan múltiples versiones del universo coexistiendo al mismo tiempo, separadas entre sí por su resonancia vibracional. Cada realidad se sostiene en una frecuencia distinta, igual que cada canal de televisión emite en una frecuencia concreta aunque todos viajen por el mismo espacio.

El multiverso describe múltiples versiones del universo que existen en el mismo espacio, separadas unas de otras por sus resonancias vibratorias. Algunas tradiciones espirituales y modelos científicos proponen que, a medida que cambiamos nuestra vibración interna, nuestra conciencia se sintoniza con una u otra de esas realidades y líneas temporales, dando lugar a cambios visibles en nuestra vida cotidiana.

Persona sentada en una sala de cine observando en la pantalla múltiples universos luminosos superpuestos, simbolizando la ficción como reflejo de realidades y líneas temporales.

La ficción como espejo del multiverso

Mientras que Marvel Comics dio importancia a las gemas del infinito, DC Comics pone el foco en el dechado de virtudes. Las gemas representan cada uno de los centros energéticos que existen tanto en nuestro organismo como en el planeta Tierra. Las virtudes, en cambio, se desarrollan principalmente en el centro cardíaco, como paso previo para tender el puente arcoíris entre la mente concreta y la mente abstracta.

Tanto DC como Marvel dan importancia a la variable tiempo. Sólo después de ver las consecuencias de las acciones en el futuro es que héroes y villanos se reúnen de nuevo para superar la dualidad. La serie Leyendas del mañana muestra a un grupo cuya misión es proteger la línea de tiempo de aberraciones temporales, es decir, de cambios inusuales en la historia que generan consecuencias potencialmente catastróficas.

La serie What if…? de Marvel plantea qué pasaría si momentos clave de la historia se hubieran desarrollado de otra manera. Es una metáfora perfecta de las realidades y líneas temporales: cada elección abre una posibilidad distinta y crea una narrativa diferente.

En este artículo veremos cómo la realidad supera la ficción con sus líneas temporales y cómo la conciencia humana puede desplazarse entre posibilidades, igual que los personajes de estas historias viajan por distintos universos.

Cuaderno abierto y bifurcación de dos caminos sobre una mesa, simbolizando la elección consciente y la creación de nuevas líneas temporales.

La técnica del “Como si” y la creación de realidad

La técnica de “como si” es uno de los métodos más profundos de acercamiento psicológico y espiritual. Permite a la persona alcanzar metas visualizadas y es especialmente aplicable en nuestra tarea de construir ese túnel o puente hacia una nueva realidad.

Se apoya en la idea de que el ser humano puede imaginar ser lo que todavía no es y llegar a ser lo que ha imaginado, acelerando así su progreso. Cuando piensas, sientes y actúas “como si” ya estuvieras en otra línea temporal —más coherente con tu alma— comienzas a mover tu conciencia hacia esa nueva versión de la realidad.

El método de pensar y actuar “como si” nos permite lograr una mayor comprensión, arraigar ciertas ideas en la conciencia e invocar la creatividad de la mente por medio de la imaginación creadora. Con el tiempo, se descubre que el estado visualizado e imaginado empieza a convertirse en una realidad objetiva, porque tu frecuencia se alinea con esa nueva línea temporal.

Figura humana con capas circulares translúcidas superpuestas que representan espacio, tiempo y realidad, simbolizando la integración de cuerpo, mente y espíritu.

Relaciones entre espacio, tiempo, realidad, cuerpo, mente y espíritu

En esta publicación veremos cómo la realidad supera la ficción con sus líneas temporales. Para ello, establecemos relaciones entre espacio-tiempo-realidad y cuerpo-mente-espíritu:

  • El espacio-tiempo se relaciona con la velocidad.

  • El tiempo-realidad se relaciona con la longitud de onda y sus frecuencias.

  • El espacio-realidad se relaciona con el cuerpo etérico.

De la misma manera:

  • La mente-cuerpo se relaciona a través del cerebro.

  • La mente-espíritu se relaciona a través del corazón.

  • El cuerpo-espíritu se relaciona a través del cuerpo etérico.

Estas relaciones nos muestran que no vivimos en una realidad fija, sino en un entramado de realidades y líneas temporales que se sostienen en distintos niveles energéticos: físico, emocional, mental y espiritual. Tu experiencia se va moviendo a lo largo de esas líneas según los pensamientos que alimentas, las emociones que sostienes y las decisiones que tomas.

Silueta humana observando galaxias y nebulosas en el espacio profundo, simbolizando la relación entre el cosmos y la realidad.

El cosmos y la realidad

Nuestro Universo local consta de constelaciones y sistemas de mundos. El Universo real se compone de parejas de cosmos, como si fueran universos y anti-universos donde predomina un tipo de masa positiva o negativa. Cada pareja se caracteriza por la velocidad a la que viaja, en el vacío, un quantum o fotón de energía electromagnética.

En la transferencia de energía e información de un universo a otro aparece lo que algunos autores llaman “efecto membrana”, relacionado con fenómenos como el llamado “efecto Mandela”, donde colectivos de personas recuerdan versiones diferentes de un mismo hecho. Este tipo de experiencias se puede interpretar como un salto sutil entre realidades y líneas temporales distintas.

La totalidad de nuestro Universo manifestado comprende varios seres cósmicos. Nuestro Ser cósmico actúa por medio de sistemas mayores y sistemas solares para distribuir su fuerza, teniendo como células de su cuerpo multitud de grupos de vidas. Somos parte de un organismo mucho más grande, donde cada conciencia aporta información a la red.

Los centros energéticos se activan por el cultivo de ciertas virtudes, no sólo por la meditación sobre ellos. Se vuelven irradiantes mediante el correcto vivir, los pensamientos elevados y la actividad amorosa. Aunque estas virtudes puedan parecer simples, son poderosas y eficaces para llevar los centros a la actividad irradiante necesaria para sostener una realidad más amorosa.

Cuando todos los centros son esferas vivientes de luz y penetran en la órbita unos de otros, el aprendiz se convierte en un verdadero centro de luz viviente y se crea un microcosmos. Esa coherencia interna permite alinearse con realidades y líneas temporales donde la vida refleja más armonía.

La realidad, tal como la conocemos, se proyecta desde diseños parecidos a hologramas. Estos diseños están en niveles distintos para poder ser “removidos” de la realidad ordinaria, y las imágenes que proyectan se superponen. Las imágenes de frecuencias más bajas parecen sólidas a nuestros sentidos, pero lo que percibimos como “espacio vacío” está lleno de imágenes de frecuencias más elevadas, coexistiendo simultáneamente.

La creación de realidad funciona en ambos sentidos. Si estamos en una situación que no nos gusta y nos resistimos a ella en lugar de visualizar algo distinto, reforzamos el diseño original y perpetuamos la situación no deseada. Cuando cambiamos el diseño interno —pensamientos, creencias, emociones— empezamos a cambiar de línea temporal.

Una versión de la realidad es un modelo creado gracias a un sistema de símbolos. Nosotros hacemos versiones, y las versiones coherentes y sostenidas se convierten en mundos. Tres vectores y la conciencia son los cuatro elementos principales de todo el escenario llamado Universo, donde realizamos la experiencia de ser y existir.

Mano humana sosteniendo una red cósmica luminosa, simbolizando la conciencia creadora y el orden del multicosmos.

El creador y su genialidad

El Creador genera un Universo autoconsciente que se corrige a sí mismo perfeccionándose. El Multicosmos es como un organismo gigantesco dotado de cerebro, con un cosmos físico, órganos sensoriales, seres vivientes, efectores y elementos capaces de modificar la estructura del Universo plegando el espacio-tiempo. Todo este macro-organismo posee un alma, el cosmos psíquico, cuyas psiques individuales modulan la estructura del cosmos físico.

Según algunos modelos, como el de Corrado Malanga, la propia conciencia crea el universo virtual donde estamos, formado por tres vectores principales: espacio, tiempo y energía. En este universo virtual, el ser humano depende por completo de dichos vectores. Los cuatro componentes —cuerpo, mente, espíritu y alma— se relacionan con ellos de esta forma:

  • El cuerpo se forma a partir de energía, espacio y tiempo. Es inconsciente.

  • La mente se forma a partir de conciencia, tiempo y espacio. Es inerte sin energía.

  • El espíritu se forma a partir de conciencia, energía y tiempo. Es vital.

  • El alma se forma a partir de conciencia, energía y espacio. Es eterna y atemporal.

La clave está en comprender que el alma es diferente del espíritu. El espíritu se asocia al elemento fuego; el alma, al elemento agua. El alma es eterna y posee el mayor grado de conciencia, mientras que el espíritu maneja más energía. Juntos participan en la creación de realidades y líneas temporales que permiten a la conciencia evolucionar.

El proceso creador empieza cuando despierta la mente abstracta y comienza a impresionar a la mente concreta. La intuición es una idea revestida de sustancia etérica, y cuando el ser humano responde a esas ideas, comienza a dominar las técnicas del control etérico y creativo.

Un acto creador es posible cuando la voluntad (primer aspecto) y la inteligencia (tercer aspecto) del alma se expresan a través de la personalidad. Cuando se activan virtudes de conocimiento y amor en el “Yo”, el ser humano puede crear en el plano físico obras, acciones y decisiones que expresan el poder creador del alma. Ahí es donde se abren nuevas líneas temporales en la experiencia personal y colectiva.

El lenguaje crea y organiza el conocimiento de la realidad. La literatura y el arte ofrecen elementos imaginativos para crear versiones de esa realidad, actuando como instrumentos de la imaginación. El artista crea mundos posibles mediante metáforas de lo ordinario. En la realidad virtual de Malanga, somos actores, directores, cámaras y espectadores a la vez.

Perfil humano con una espiral de luz que emerge de la cabeza hacia un cielo estrellado, simbolizando la conciencia atemporal.

La conciencia y su atemporalidad

La conciencia crea este universo virtual para manifestarse y experimentar. Al ser eterna, no sabe lo que es nacer o morir hasta que se sumerge en procesos donde puede sentirlo desde dentro. Para comprender plenamente lo que significa existir, la conciencia decide encarnarse.

Si no nos manifestamos, no somos en este plano. Para ser y existir aquí, necesitamos un cuerpo y una experiencia. La conciencia se encarna en el cuerpo para experimentar directamente lo que significa vivir. Sin conciencia no hay vida: es la presencia de conciencia lo que diferencia un cuerpo vivo de uno muerto.

Estamos formados por múltiples proyecciones —física, emocional, mental y espiritual— a partir de diseños preparados por el Ser como Espíritu. Estos diseños provienen de frecuencias más elevadas y pueden ser modificados a través de la visualización y el trabajo interior.

Si estamos enfermos, podemos utilizar la visualización para “reparar” el diseño y favorecer procesos de sanación. Si deseamos atraer una situación coherente con el alma, podemos crear un nuevo diseño y observar cómo se proyecta en el plano físico en forma de acontecimientos.

La conciencia es el patrón detrás de la realidad objetiva y de todo lo que ocurre en la historia de la Tierra. Está tejida profundamente en la tela de la realidad. Sin embargo, hay una diferencia entre la tela de la realidad y la trama de la vida: la tela es el marco general; la trama es la historia personal que elegimos vivir.

Se denomina “cuerpo” a la combinación de un campo de energía y su contenido. A partir de su propia energía, el yo-espíritu proyecta tres campos: físico, emocional y mental. La personalidad se compone de estos tres campos y sus contenidos; cada uno actúa como antena emisora y receptora de determinadas frecuencias.

La mezcla de frecuencias y amplitudes relativas es única para cada persona y define, desde una perspectiva amplia, quiénes somos como cuerpo y personalidad. Es como el timbre de un instrumento que lo distingue de todos los demás. La energía de los tres cuerpos interactúa de formas complejas: los pensamientos afectan al cuerpo físico y a las emociones, y las emociones influyen en el cuerpo y en la mente.

Camino natural que se bifurca en varias direcciones con distintas luces, simbolizando las líneas temporales y las decisiones de vida.

Qué es una línea temporal en términos prácticos

Una línea temporal es una secuencia de eventos que una conciencia ha experimentado, pero no es algo externo a esa conciencia. Una línea temporal colectiva es un conjunto de patrones perceptuales que un grupo ha acordado ver y vivir como “lo mismo”. Esto ocurre porque comparten una frecuencia de conciencia similar.

Todas las situaciones que hemos experimentado son frecuencias resultado de la dinámica energética que nos rodea. Cada cerebro, como procesador de información, interpreta esa energía como una realidad externa. Cuando cambiamos nuestra frecuencia, empezamos a percibir y atraer experiencias de otra línea temporal.

Las matemáticas ayudan a crear modelos que representan la realidad. A través de fórmulas, se sintetizan ideas que emergen del “pensador divino” y se traducen en estructuras visibles y medibles. Las ciencias y las humanidades se comprenden hoy como productos de la mente humana, pero también como expresiones de esta conciencia creativa que se despliega a lo largo de múltiples realidades y líneas temporales.

 

Si quieres profundizar en quién eres más allá de esta realidad, puedes leer también este artículo: Si supieras quién eres en realidad.

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